Reseña histórica

En 1918, un hombre caracterizado por su espíritu innovador inventó un termotanque eléctrico y un termostato especial, y con ambos productos de su creación dio inicio a la comercialización de artefactos para el hogar.

Lejos estaba de imaginar de que manera sus descendientes tomarían su sueño y lo harían crecer hasta convertir a LONGVIE en un nombre líder en el mercado.

La filosofía de la Empresa se fue consolidando a través del tiempo, ya desde el inicio sus pilares fueron muy firmes y se cimentaron en el trabajo diario y el esfuerzo de quienes entendieron que Longvie S.A. habría de lograr sus objetivos a lo largo de una trayectoria de aprendizajes y experiencias basada en la honestidad, el crecimiento en equipo y el respeto por el usuario. Estas eran las premisas que debían permanecer izadas como las banderas diferenciadoras. Así se hizo y así sigue haciéndose. 

Mediante la generación de un grupo de trabajo y el aporte de clientes y proveedores partícipes de esta filosofía, Longvie S.A. creció y se consolidó año tras año, fabricando productos nobles y de alta calidad, estableciendo una organización eficiente que mantuviera las características familiares de empresa en todo el sentido de la palabra, profesionalizando las tareas y preservando un contacto personal permanente entre directivos, gerentes, jefes, empleados y operarios. Su crecimiento cumplió con la función social de dar trabajo en condiciones competitivas, buscando siempre sinergizar las exigencias del mercado con los objetivos personales de los miembros de la empresa.

Con el correr de los años, la empresa fue adaptándose a los cambios que impone el desarrollo tecnológico y, ya convertida en una empresa industrial moderna, siguió adelante respetando los pilares de su filosofía, dedicando gran parte de su accionar al perfeccionamiento constante de sus productos y teniendo presente que la razón de todo adelanto aplicado a sus productos debe traducirse en mayor bienestar para la vida cotidiana del usuario.

La expansión y consolidación le abrieron las puertas para ganar mercado frente a la competencia. Para responder a la creciente demanda, en 1968 se redimensionó la planta de Buenos Aires, instalándola en Villa Martelli, donde actualmente se fabrican cocinas, hornos y anafes. Hoy esta planta es fuente de trabajo para 370 personas, responsables de la producción de 88.000 unidades anuales, dirigidas al mercado interno y a la exportación.


Familia de productos

Durante el año 1978, una segunda planta, destinada a la fabricación de calefones, termotanques y calefactores, inició su producción en la ciudad de Paraná, Entre Ríos. Allí desarrollan sus tareas 256 empleados.

En el año 1988, Longvie S.A. construyó su tercera planta industrial en la provincia de Catamarca, considerada modelo. Su objetivo, la fabricación de lavarropas y lavasecarropas. En la actualidad, esta planta cuenta con 78 empleados.

Dada su penetración en el mercado y a condiciones favorables para la exportación de productos, a partir del tratado del Mercosur, la Empresa amplió su red de ventas ganando un lugar en el exigente mercado internacional. Hoy, LONGVIE no sólo exporta a los países sudamericanos sino que ya es una marca requerida también en mercados de alta performance como los de EE.UU., Europa y Asia.

El desarrollo en el mercado interno y la aceptación ganada en países cuyos estándares de calidad están caracterizados por la excelencia, hablan claramente de la solidez de una empresa que respetó, generación tras generación, la filosofía marcada por el espíritu innovador de su fundador.

Su larga trayectoria, manteniendo el mismo fervor por lo que hace y sorteando las obstáculos que surgieron en los distintos tiempos económicos del país, es una sólida garantía de confiabilidad para una marca que, desde hace más de 95 años, está siempre en casa.